Mostrando entradas con la etiqueta poesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesia. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de febrero de 2012

ROSALOLA

Algunas veces recordamos momentos de nuestra vida, efímeros o duraderos, pasajes o historias, a veces histerias otras historietas, pero siempre tenemos motivos para que por nuestra mente esos pasajes vengan de repente y nos hagan sentir diferentes tipos de emociones que debemos de alguna manera saber disfrutar o asimilar, amar y a veces hasta odiar, aunque este ultimo en general para mi nunca es el caso…

Poema numero 86

Cuando llego a tu casa
me recibe la gata,
viene hacia mí, me ronronea,
se acurruca en mí,
me pide que la acaricie
con sus ojos de incienso,
se acomoda,
me llena de pelos blancos
que se alegran con el viento,
yo la acaricio
y le digo que la quiero;
me sigue pidiendo
una caricia,
yo se la doy
mientras tú sigues recostada
viendo el televisor,
la gata se levanta
y va hacia ti
te lleva un poco de mi amor:
ella sabe que te quiero.

alexuz

domingo, 29 de enero de 2012

Pienso Que Me Amas

Poema numero 11.

Pienso que me amas
cuando te olvidas de mí
y la necesidad busca guarida,
te sentía tan cerca, tan cerca,
que no repare cuando llegaste;
pienso que me amas
cuando te acercas a mí
y yo sigo caminando
frente a tu espejo.

jueves, 26 de enero de 2012

SI CIERRAS LOS OJOS

Poema numero 48.

Te veo a lo lejos,
te se y me sabes
y esa delgada linea
entre realidad y mentira
entre lo prohibido y lo tierno
es una historia rara
non-sancta
que aflora sentimientos,
si cierro mis ojos
aun te sigo viendo,
si cierras tus ojos
no dejes marchar mi recuerdo.

Alexuz


miércoles, 25 de enero de 2012

DISPUESTO AL TIEMPO

Poema numero 61.


La mañana no me sabe
pero la digiero,
lenta y con precisión,
sera el día,
sera la mañana misma,
seré yo o sera el tiempo?
¡que se yo que sabe el tiempo!

Me levanto con frío
pero dispuesto siempre dispuesto,
me fumo un cigarro
y la ceniza esparce sentimientos,
vuelvo a pensar en este año
que se fue ya menos lento
no es que inicie mal
es tan solo que pienso en ello:
que el año nuevo lo que trae
mas que nuevo me recuerda
a este costal de huesos viejos
que a la par un año mas
para año nuevo.

Alexxuz

martes, 24 de enero de 2012

ME CAI DEL MUNDO Y NO SE POR DONDE SE ENTRA

Eduardo Galeano, periodista y escritor Uruguayo

  (Para mayores de 30)

     Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco..
    No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.
    Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.
    ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.
    ¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
    ¡Guardo los vasos desechables!
    ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!
    ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!
   Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!
    ¡Es más!
    ¡Se compraban para la vida de los que venían después!
    La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
    Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.
    ¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.
    ¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
     ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
    ¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
    ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
    Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.
    El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
    El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!
    ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!
    Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)
    No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.
    Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo'.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no,  eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado . Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!!  Pero por Dios.
    Mi cabeza no resiste tanto.
    Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
    Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
    Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?
    ¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?
    En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!
    Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.
    
Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de
 goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!
    Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.
    Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.
    Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!
    Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
    Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.
    Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo,pegatina en el cabello y glamour.
    Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.
  Eduardo Galeano
mirarselombligo-no consigo andar por el mundo tirando cosas

RAMON GOMEZ DE LA SERNA

Prefiero las máquinas de escribir usadas, porque ya tienen experiencia y ortografía.

Hay momentos en que las moscas parecen querer arrancarse la cabeza como desesperadas de ser moscas.

El cerebro es un paquete de ideas arrugadas que llevamos en la cabeza.

Donde comienza uno a volverse loco es en casa del fotógrafo, mirando fijamente y sonriendo a donde no había por qué mirar ni sonreír.

Nos acordamos de cosas de las que no nos acordamos nosotros, sino lo que nos rodea.

El panegírico parece alimenticio pero no lo es.

Por los ojos nos vamos de la vida.

El colmo de la errata es poner “herrata”.

En la noche helada cicatrizan todos los charcos.

“Admon de Lotería” es un nombre bíblico más que una abreviatura.

escomberoides un buen blogg

jueves, 8 de diciembre de 2011

FITO Y LOS FITIPALDIS 14 VIDAS SON DOS GATOS

Y que decir del maestro Fito reconocido cantante en Platero y tu y fundador de Fito y los Fitipaldis y como colaborador en algunos otros grupos, un temazo de su disco Antes de Que Cuente Diez es esta rolita llamada 14 Vidas son Dos Gatos en la cual cada estrofa tiene un profundo significado, un poema en si acompañado de una deliciosa melodia.



Cuánto se gritó diciendo nada
no pudimos ver con tanta luz
yo buscando el cielo en tu mirada
y nunca sabré lo que encontraste tú

Que te traigan flores las mañanas
que no pases noches sin dormir
que el sueño se pose en tus pestañas
que uno de esos sueños, me sueñe a mí

Detrás del viento, un huracán
se fue formando en la cabeza
cuando te cansas de sufrir, siempre me dejas

Mi corazón es de cristal
no guardo nada que no veas
sólo un pequeño resplandor de nuestra hoguera

Mi canción que nace del fracaso
es solo una piel sobre la piel
algo que se besa y sabe amargo,
es mi boca seca y nada que beber.

Oh!! pobre corazón
que no sabe que decir
si te vas por lo que soy
o por lo que nunca fui

Hay caminos que hay que andar descalzo
ya no te preocupes mas por mí
siempre me entra arena en los zapatos
esta vez me quedo aquí

Si te cabe el cielo en un abrazo
siempre habrá una estrella para ti
Si 14 vidas son dos gatos
aún queda mucho por vivir

miércoles, 7 de diciembre de 2011

LA MAR OLVIDADA

LA MAR OLVIDADA

FUI CAPITAN DE MI BARCA QUE HUNDIDA EN MIS MARES Y OCEANOS ME DEJO ATRAPADO EN ESCARCHAS HELADAS, NO KEDO NI SOL, NI LUZ, SOLO ESTA CHISPA DE LOCURA QUE ENCENDIO MI CORAZON, ME BRINDO CALOR...UN BESO DE IGLU RESQUEBRAJO MIS LABIOS Y BEBI MIS MARES Y ESCUPI MI FUEGO...DAME ESE ABRAZO QUE PIDEN MIS OJOS CIEGOS Y DEJA QUE ME GUIE CON EL AROMA DE TU RECUERDO EN ESAS VEREDAS DONDE DESHOJABA MIS SUEÑOS....